Un proceso intensivo para tomar una decisión estratégica real
Un sprint diseñado para ayudar a una organización a tomar una decisión estratégica concreta, con criterio, foco y gobierno.
El objetivo no es generar ideas.
Es decidir bien antes de ejecutar.
Las organizaciones actúan rápido.
Deciden tarde.
O deciden mal.
Los errores estratégicos suelen venir de supuestos no explicitados, problemas mal formulados y decisiones tomadas sin un marco común.
Strategic Sprint nace para corregir eso.
Se define el reto estratégico real. Se acota el problema. Se eliminan formulaciones ambiguas. Se establecen límites y condicionantes.
No se buscan soluciones. Si el problema no queda claro, el sprint no continúa.
Se identifican creencias, narrativas internas y marcos mentales que condicionan la decisión. Se contrastan con la realidad disponible.
Este día ordena la mirada. Y reduce autoengaños.
Se trabajan opciones estratégicas viables, coherentes con el contexto y los recursos reales. Se analizan implicaciones y renuncias.
Aquí se empieza a decidir.
Las opciones se evalúan con criterios explícitos. No por jerarquía. No por intuición. Se define con claridad la decisión estratégica.
Este día convierte análisis en criterio operativo.
Este día es un acto de gobierno. Se presenta una única decisión estratégica con su lógica, implicaciones e indicadores.
No se presentan alternativas. No se reabre el análisis. El sprint termina aquí.
Sin implicación real, el sprint no funciona.
Además, la organización puede convertirse, si lo desea, en caso de aprendizaje del modelo.
Strategic Sprint no es un producto cerrado.
Se está poniendo a prueba en contextos reales.
Buscamos organizaciones dispuestas a colaborar, a tensar el método y a decir qué aporta y qué no.
Si no funciona, se asumirá. Si funciona, quedará demostrado con hechos.